El Primer Ministro australiano, Anthony Albanese, anunció la adquisición de 50 millones de litros adicionales de diésel para asegurar el suministro nacional. Este nuevo cargamento se dirige actualmente al Puerto de Botany en Sídney. La medida responde a la preocupación por las potenciales interrupciones en el suministro de combustible debido a las tensiones existentes en el Estrecho de Ormuz. Si bien la amenaza se considera actualmente moderada, Australia busca fortalecer su seguridad energética. El gobierno australiano no ha detallado la procedencia del combustible adicional. Esta acción preventiva busca mitigar posibles impactos en la economía y la población australiana. La situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades.