Cuatro golfistas australianos – Cameron Smith, Adam Scott, Min Woo Lee y Lucas Herbert – no lograron clasificar para las rondas del fin de semana en el US Open, un hecho sin precedentes en 67 años. Esta eliminación masiva representa un desempeño históricamente bajo para el golf australiano en el prestigioso torneo. El campo de Shinnecock Hills demostró ser particularmente desafiante, contribuyendo a las dificultades de los jugadores. La última vez que Australia no tuvo representación en el fin de semana del US Open fue en 1957. Este resultado inesperado ha generado sorpresa en el mundo del golf, considerando la reputación de los jugadores australianos en competiciones internacionales. La dificultad del recorrido y las altas exigencias del torneo se señalan como factores clave en esta inusual situación.