El exministro de Asuntos Exteriores de Australia, con una larga trayectoria en el Partido Laborista, ha criticado duramente el acuerdo AUKUS, calificándolo de error estratégico. Según sus declaraciones, la alianza convierte al país en un “vaca lechera sumisa” a intereses externos. El político argumenta que el plan de adquisición de submarinos es probable que sea considerado uno de los peores errores en la política exterior y de defensa australiana. Sus comentarios reavivan el debate nacional sobre los costos y beneficios de la colaboración trilateral con Estados Unidos y el Reino Unido. La crítica se centra en la pérdida de soberanía y la dependencia económica que implica el acuerdo. El exministro no ha detallado públicamente las razones específicas de su preocupación, pero su opinión tiene peso debido a su experiencia y posición anterior en el gobierno. La polémica podría influir en futuras discusiones sobre la estrategia de defensa de Australia.