La producción de carne es la principal causa de la extinción de animales salvajes, sin embargo, el Zoológico de Copenhague ofrece en su menú opciones que promueven la misma problemática que alega combatir. Según Mathilde Walter Clark, el Zoológico de Copenhague no menciona la relación directa entre el consumo de carne y la pérdida de biodiversidad. Aunque los visitantes pueden observar pandas y pollos industriales en el Zoológico de Copenhague, no se les informa sobre el impacto devastador de la industria cárnica en la vida silvestre. Esta omisión crea una paradoja, donde un lugar dedicado a la conservación promueve indirectamente prácticas que amenazan a las especies que busca proteger. El artículo destaca la falta de conciencia y la necesidad de abordar la conexión entre las elecciones alimentarias y la extinción de especies. Se insta a una mayor transparencia y educación sobre el verdadero costo ambiental de la producción de carne.