Críticos denuncian que el Acuerdo de Tercer País Seguro entre Canadá y Estados Unidos está obligando a los solicitantes de asilo a ingresar a EE.UU., donde enfrentan un mayor riesgo de deportación. La pareja hondureña, Carlos y Antonia, huyó de la violencia de las pandillas en su país junto con su hijo pequeño, Alejandro, buscando seguridad en Estados Unidos. Su viaje a través de Guatemala y México estuvo marcado por peligros e incertidumbre. Defensores argumentan que el acuerdo canaliza a los inmigrantes hacia un país, EE.UU., que consideran inseguro para ellos. El acuerdo impide que los solicitantes de asilo presenten sus reclamos en Canadá si ya solicitaron asilo o tienen estatus de protección en EE.UU. La situación expone a los migrantes a un ciclo de vulnerabilidad y deportación. El debate sobre el acuerdo se centra en la responsabilidad compartida de proteger a los refugiados y las condiciones de seguridad en los países involucrados.