Un tribunal sueco ha absuelto a Steinar Wangen, un ciudadano noruego, de cargos relacionados con la instigación a cuatro suicidios. La corte determinó que no existían pruebas suficientes para demostrar que Wangen ejerció presión, ofendió o actuó de manera imprudente en los casos en cuestión. La fiscalía argumentó que Wangen alentó a personas vulnerables a quitarse la vida, pero el tribunal no encontró mérito en estas acusaciones. La sentencia judicial establece que las acciones de Wangen no cumplieron con los requisitos legales para ser consideradas un delito. El fiscal del caso ha manifestado su intención de apelar la decisión ante una instancia superior. La defensa de Wangen ha celebrado el veredicto, argumentando que su cliente nunca tuvo la intención de causar daño a nadie. El caso ha generado un debate en Suecia sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad individual en relación con el suicidio.