ASML, el principal proveedor mundial de equipos para la fabricación de chips, ha negado las acusaciones de Estados Unidos sobre la posible venta ilegal de una de sus máquinas más avanzadas a China. La compañía holandesa está sujeta a restricciones de exportación a China para este tipo de tecnología. Las autoridades estadounidenses expresaron su preocupación por la posibilidad de que la máquina, crucial para la producción de chips de vanguardia, haya sido desviada a una empresa china. ASML afirma haber investigado el asunto y no haber encontrado evidencia que respalde las acusaciones. La empresa coopera con las autoridades estadounidenses en la investigación en curso. Este incidente subraya la creciente tensión geopolítica en torno al acceso a la tecnología de semiconductores. La situación podría tener implicaciones significativas para la industria tecnológica global.
