Cuatro selecciones asiáticas han debutado con éxito en los preparativos para el Mundial de 2026, manteniendo un invicto en sus recientes partidos. Japón logró un empate notable contra la poderosa selección de los Países Bajos, demostrando su creciente competitividad a nivel internacional. Por su parte, Corea del Sur consiguió una victoria significativa frente a la República Checa, consolidando su posición como una fuerza emergente en el fútbol mundial. Estos resultados sugieren un potencial fortalecimiento del fútbol asiático en la próxima Copa del Mundo. El desempeño de ambas selecciones ha sido clave para destacar el nivel ascendente del continente. Se espera que estos resultados impulsen aún más la inversión y el desarrollo del fútbol en Asia. Estos encuentros son considerados un preludio prometedor para el Mundial de 2026.
