El presidente de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), Sheikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, ha defendido su postura y negó haber excedido su autoridad al unirse a la UEFA y la Concacaf en la crítica al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Esta declaración surge en medio de una creciente tensión dentro del organismo rector del fútbol mundial. La AFC busca aclarar que su voz se alinea con otras confederaciones ante preocupaciones sobre la gestión de Infantino. Sheikh Salman enfatizó que su objetivo es salvaguardar los intereses del fútbol asiático y promover la transparencia. La defensa pública de Salman indica una fractura más profunda dentro de la FIFA. Este incidente podría tener implicaciones significativas para el futuro de la gobernanza del fútbol.