Américo Pascuala Tomisha, exjefe de la comunidad nativa Onconashari en Ucayali, fue asesinado a tiros mientras patrullaba su territorio. El crimen ocurrió en Yurúa y ha generado fuertes denuncias por parte de organizaciones indígenas. Estas organizaciones vinculan el asesinato con años de advertencias sobre la presencia de invasores y la presunta extracción ilegal de copaiba en la zona. Exigen una investigación exhaustiva no solo de los perpetradores directos, sino también de posibles autores intelectuales. El asesinato subraya la creciente vulnerabilidad de los líderes indígenas que defienden sus tierras y recursos naturales. Las autoridades, incluyendo el Ministerio Público y la Policía, están bajo presión para esclarecer los hechos y garantizar la seguridad de las comunidades nativas. Este trágico evento pone de manifiesto la urgente necesidad de proteger a los defensores del medio ambiente en la Amazonía peruana.