En un partido inaugural del Mundial, Egipto sorprendió al vencer a Bélgica, no gracias a sus estrellas Mohamed Salah u Omar Marmoush, sino por un gol espectacular de Emam Ashour. Ashour se convirtió en el jugador clave del encuentro con una actuación inesperada que definió el resultado. Aunque se esperaba que Salah o Marmoush fueran los protagonistas, fue Ashour quien robó el protagonismo con su tanto. Este resultado representa un inicio prometedor para Egipto en el torneo. La victoria inesperada podría alterar las dinámicas del grupo y generar nuevas expectativas para el equipo egipcio. El gol de Ashour no solo fue decisivo, sino que también demostró el potencial de todo el equipo.