Mientras el G7 enfrenta dificultades para mantener la unidad, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y Rusia demuestran el poder de una diplomacia paciente y constante. Esta estrategia les permite ganar influencia en un orden mundial cada vez más multipolar. El artículo destaca la capacidad de ASEAN para navegar las tensiones geopolíticas y construir alianzas estratégicas. Se sugiere que el enfoque occidental, marcado por la confrontación, está perdiendo terreno frente a la diplomacia más sutil y a largo plazo de ASEAN y Rusia. La región de ASEAN se está convirtiendo en un centro de poder emergente. El texto implica una crítica a la efectividad de la diplomacia occidental en el contexto actual. La información completa está disponible en RT.com.