Una planta de aguas residuales en el Néguev, Israel, fue cerrada tras un presunto acto de incendio provocado. Se espera que aproximadamente 30.000 metros cúbicos de aguas residuales sin tratar fluyan diariamente a través de los cursos de agua de la zona durante semanas. Funcionarios de la planta sospechan que el ataque está relacionado con la negativa a pagar dinero de protección, mencionando incidentes similares en el pasado. La situación representa un grave riesgo para el medio ambiente y la salud pública en el Néguev. Las autoridades israelíes han iniciado una investigación para determinar las causas del incendio y responsabilizar a los culpables. Este incidente plantea preocupaciones sobre la seguridad de la infraestructura crítica en la región. Se están evaluando medidas para mitigar el impacto de la contaminación en los arroyos afectados.