Una táctica de juego, apodada "Carnicería", ha sido clave en la reciente victoria del Arsenal en la liga inglesa después de 22 años. Esta estrategia se centra en desestabilizar a los porteros rivales, creando situaciones de caos frente a la portería. Noruega ya ha experimentado los beneficios de esta táctica en partidos recientes. Se espera que su impacto sea aún mayor en las fases eliminatorias de la Copa del Mundo. Analistas sugieren que podría convertirse en una estrategia dominante en el torneo. La efectividad de esta táctica radica en su capacidad para generar confusión y errores en la defensa contraria. Su éxito en Inglaterra ha despertado el interés de otros equipos que podrían adoptarla.