El ministro de Defensa de Pakistán ha ordenado una investigación acelerada sobre las recientes muertes ocurridas durante un entrenamiento con granadas. Como medida preventiva, el ejército ha suspendido temporalmente todas las actividades de entrenamiento que involucren el uso de granadas a nivel nacional. La decisión se tomó tras el incidente que resultó en víctimas fatales, aunque el número exacto de fallecidos no fue especificado en el comunicado. Las autoridades buscan determinar las causas del suceso y establecer responsabilidades. La suspensión de los entrenamientos permanecerá vigente hasta que se completen las investigaciones y se implementen las medidas de seguridad necesarias. Se espera que los resultados de la investigación sean públicos en breve. El gobierno ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas.