La polémica sobre el servicio de las mujeres en los blindados ha generado protestas por parte de líderes de yeshivas Hesder y pre-militares. Durante un panel de discusión, Yishi Cohen advirtió sobre una posible instrumentalización de los soldados y un futuro impacto en sus propias unidades. Avi Widerman expresó su preocupación por el posible cierre de las yeshivas, instituciones clave en la formación religiosa y militar. Arie Yoeli recordó la escasez de personal que ya afecta a la artillería israelí. La discusión refleja una creciente inquietud sobre el futuro de las unidades de combate y el papel de las instituciones religiosas en el reclutamiento y la preparación militar. El debate se centra en el valor del servicio militar y el posible impacto de los cambios en la estructura de las fuerzas armadas. Se teme que las reformas puedan debilitar la capacidad de defensa del país.