El Primer Ministro armenio, Nikol Pashinyan, expresó su esperanza de una pronta reapertura de la línea ferroviaria entre Armenia y Turquía. Esta vía, inactiva desde 1993, podría reactivarse "rápidamente" según sus declaraciones. La reapertura de la línea ferroviaria es vista como un paso crucial para normalizar las relaciones bilaterales entre ambos países. Se espera que esta conexión impulse el comercio y la cooperación regional. El proyecto forma parte de un esfuerzo más amplio para mejorar las relaciones diplomáticas y económicas tras décadas de tensión. Aunque no se especificó un cronograma exacto, Pashinyan enfatizó la importancia de avanzar con celeridad en este proceso. La iniciativa busca fortalecer la conectividad en la región del Cáucaso Sur.