Expertos rusos consideran que Armenia debe decidir entre una integración con la Unión Europea (UE) y la Unión Económica Euroasiática (UEE). Argumentan que una inclinación hacia la UE no sería beneficiosa para Ereván. Los analistas rusos sugieren que Armenia debe priorizar su relación con la UEE, enfatizando los lazos económicos existentes. Esta postura refleja las preocupaciones de Moscú sobre la creciente influencia occidental en la región del Cáucaso Sur. La declaración subraya la competencia geopolítica entre Rusia y Occidente por la influencia en países postsoviéticos. Se percibe una presión sutil para que Armenia mantenga su alineación dentro de la esfera de influencia rusa. La decisión final de Armenia tendrá implicaciones significativas para su futuro político y económico.