La policía checa ha acusado a un hombre de 55 años por amenazas peligrosas, tras ser visto portando un arma de fuego cerca de una escuela profesional en Čelákovic, en las afueras de Praga. El incidente ocurrió el martes, generando preocupación en la comunidad local. Durante el registro de sus vehículos, las autoridades encontraron varias armas, incluyendo una escopeta de gas. El acusado podría enfrentar una pena de hasta tres años de prisión si es declarado culpable. La investigación continúa para determinar el motivo de las amenazas y el origen de las armas encontradas. Las autoridades han asegurado que la situación está bajo control y no representa un peligro inminente para la población. El caso ha despertado el debate sobre el control de armas en la República Checa.
