Residentes de Arizona están expresando su preocupación por el consumo de agua de los centros de datos en un contexto de creciente escasez hídrica en el estado. La campaña local se centra en la asignación de los recursos de agua, que se prevén limitados en el futuro cercano. Los habitantes argumentan que los centros de datos, que requieren grandes cantidades de agua para su funcionamiento, compiten con las necesidades de la población y la agricultura. La situación se agrava por las sequías prolongadas que afectan a la región. Las autoridades estatales se enfrentan al desafío de equilibrar el desarrollo económico, impulsado por la industria de los centros de datos, con la sostenibilidad de los recursos hídricos. Se anticipan restricciones en el suministro de agua para diversos sectores. La controversia pone de manifiesto la creciente competencia por el agua en el suroeste de Estados Unidos.
