Los Peripatéticos, una de las corrientes más importantes de la filosofía griega antigua, se originaron con Aristóteles, discípulo de Platón. Su enfoque distintivo combinaba la observación empírica, la lógica rigurosa y la reflexión ética para comprender el mundo. El nombre "Peripatéticos" deriva del griego "peripatetikos", que significa "caminar alrededor", reflejando la práctica de Aristóteles de enseñar mientras paseaba con sus alumnos. Esta escuela se caracterizó por un amplio rango de estudios, abarcando desde la biología y la física hasta la política y la metafísica. El legado de los Peripatéticos influyó profundamente en el pensamiento occidental durante siglos, sentando las bases para el desarrollo de la ciencia y la filosofía. Su método de investigación y análisis continúa siendo relevante en la actualidad.