Ariana Grande ha decidido retirarse de la vida pública debido a la constante crítica sobre su aspecto físico. La cantante expresó sentirse exhausta por el “incesante y continuo juicio” que enfrenta cada vez que se expone públicamente. Esta decisión surge tras años de atención mediática enfocada en su imagen, lo cual ha afectado su bienestar. Grande no ha especificado cuánto durará su retiro, pero sí manifestó su necesidad de priorizar su salud mental. La artista ha sido una figura pública desde su adolescencia y ha lidiado con la presión de los estándares de belleza desde temprana edad. Su anuncio ha generado debate sobre la toxicidad de la cultura de la celebridad y la importancia del respeto a la imagen personal.