La cantante estadounidense Ariana Grande ha prohibido al gobierno de Estados Unidos utilizar su éxito musical "Bye" en un video promocional sobre las detenciones realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). El video, que muestra operativos de ICE, fue publicado por las autoridades y rápidamente generó controversia. Grande reaccionó de manera contundente a este uso no autorizado de su canción. La artista se opone a que su música se asocie con las políticas de inmigración del gobierno. Esta acción se considera una protesta directa contra las prácticas de deportación implementadas por la administración actual. La negativa de Grande ha generado un debate sobre el uso de la música en campañas políticas y el derecho de los artistas a controlar cómo se utiliza su obra.