La Confederación General del Trabajo (CGT) ha alcanzado un consenso para implementar medidas de fuerza a nivel sectorial, aunque difiere en la convocatoria inmediata a un paro general nacional. El debate se desarrolló en una reunión entre el triunvirato de la CGT y representantes de las confederaciones de industria, transporte y alimentación. Si bien existe acuerdo en la necesidad de presionar por demandas laborales, las centrales obreras priorizarán acciones específicas por sector. La decisión busca una estrategia de lucha diferenciada a las tradicionales, adaptándose a las particularidades de cada industria. El Consejo Directivo de la CGT definirá los detalles del plan de acción la próxima semana. Esta estrategia podría implicar protestas, bloqueos o suspensiones de actividades en sectores clave de la economía. La central obrera busca maximizar el impacto de sus reclamos sin afectar de manera generalizada la actividad económica.