El portavoz presidencial, Manuel Adorni, explicó la inclusión de activos no declarados previamente en su declaración jurada. Entre estos activos, se identificaron 513.000 dólares estadounidenses provenientes de inversiones realizadas en Bitcoin. Adorni justificó esta omisión argumentando que se trata de ahorros realizados “en negro”, una práctica que, según él, es común entre los argentinos. La presentación de esta documentación se realizó en respuesta a cuestionamientos sobre la totalidad de sus bienes. La declaración jurada ampliada busca transparentar su patrimonio y responder a las críticas recibidas. El funcionario no ofreció detalles adicionales sobre el origen específico de los fondos más allá de su vinculación con inversiones en criptomonedas. Este caso ha generado debate sobre la transparencia patrimonial de los funcionarios públicos en Argentina.