Manuel Adorni, jefe de gabinete del gobierno argentino, admitió haber omitido declarar ingresos al fisco durante años, justificando su acción como una práctica común entre los ciudadanos argentinos. La confesión se produce en el marco de una investigación sobre su patrimonio personal. Adorni aseguró que actualmente su situación fiscal está regularizada y se mostró dispuesto a pagar los impuestos adeudados. El funcionario no ofreció detalles específicos sobre el monto evadido ni el período de tiempo exacto de la omisión. La declaración ha generado controversia y debate en Argentina sobre la cultura de la evasión fiscal. La oposición ha solicitado una investigación más profunda sobre las declaraciones de Adorni y su patrimonio. El gobierno aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.