Un joven de San Martín, Argentina, logró asistir al Mundial de Estados Unidos tras un viaje de miles de kilómetros a pie. Comenzó su travesía el 26 de marzo, enfrentando desafíos y recibiendo apoyo en el camino. El joven, de 23 años, no contaba con entradas ni recursos económicos para el viaje, confiando en que las circunstancias se resolverían. Su determinación le permitió llegar a Kansas, donde finalmente pudo presenciar el evento deportivo. Relata haber experimentado momentos de tensión durante el recorrido, pero manteniendo una actitud positiva. Su historia se ha viralizado como un ejemplo de perseverancia y fe en el cumplimiento de sus objetivos. El joven expresa su confianza en que "siempre le salen bien las cosas".