El reconocido ilusionista rosarino ha fallecido, dejando un vacío en la comunidad artística y en el corazón de sus seguidores. La noticia fue difundida por el medio Lima Gris, confirmando el fin de una trayectoria marcada por el arte de la magia y el entretenimiento. Aunque no se detallan las causas de su muerte, su legado como figura emblemática de Rosario es innegable. El artista, conocido afectuosamente como el "mago rosarino", cautivó a generaciones con sus espectáculos y trucos. Su partida representa el cierre de un capítulo importante en la historia cultural de la ciudad. La columna de Julio Aguilar publicada en Lima Gris rinde homenaje a su memoria y destaca su impacto en el ámbito del ilusionismo.