Taty Almeida, figura emblemática de las Madres de Plaza de Mayo, falleció a los 95 años en Buenos Aires, Argentina. La activista dedicó décadas a la búsqueda de sus hijos desaparecidos durante la dictadura militar argentina (1976-1983), que dejó un saldo de aproximadamente 30.000 desaparecidos. Su hijo, Alejandro, estudiante de medicina y activista de izquierda, fue secuestrado en 1975, lo que la impulsó a unirse al movimiento. Junto a otras madres, protestó cada jueves en la Plaza de Mayo frente al palacio presidencial, exigiendo justicia y respuestas. Almeida, nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, fue presidenta de la organización en sus inicios y permaneció activa hasta una edad avanzada. Nunca pudo encontrar los restos de su hijo, pero honró su memoria a través de un libro publicado en 2008 que incluía sus poemas. Su lucha por los derechos humanos fue reconocida por la ciudad de Buenos Aires en 2011 y su retrato fue incorporado a una exposición permanente en un museo cercano al palacio presidencial en 2015.
