El gendarme argentino Nahuel Gallo reveló detalles estremecedores sobre sus 448 días de secuestro en Venezuela a manos del régimen de Nicolás Maduro. Gallo describió la angustia del aislamiento, la incertidumbre constante y la imposibilidad de ayudar a otros cautivos. Relató haber presenciado torturas a un compañero sin poder intervenir, una experiencia particularmente traumática. Sus declaraciones se centran en las horas previas a su regreso a Buenos Aires, tras ser liberado. El agente enfatizó la dureza psicológica del cautiverio, más allá de la violencia física. Su testimonio aporta nuevos elementos sobre las condiciones de detención y el trato recibido por parte de sus captores. Las revelaciones buscan dar a conocer la realidad del secuestro y sus consecuencias.