La agricultura argentina enfrenta una problemática cada vez mayor debido a la creciente presencia de malezas. Investigaciones recientes sugieren que la resistencia y la tolerancia a los herbicidas no son fenómenos separados, sino etapas de un mismo proceso evolutivo continuo. Actualmente, se han identificado 52 especies de malezas que dificultan significativamente las prácticas agronómicas en el país. Este desarrollo implica un desafío constante para los productores y requiere la adaptación de estrategias de control. La comprensión de esta evolución es crucial para mitigar el impacto económico y ambiental de las malezas. Se enfatiza la necesidad de un enfoque integrado en el manejo de estas plantas para asegurar la sostenibilidad de la producción agrícola. La situación exige investigación continua y la implementación de prácticas innovadoras.