La selección argentina de fútbol celebró su victoria sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial con una pancarta que rezaba "Las Malvinas son Argentinas", en una clara referencia al conflicto bélico de 1982. El gesto se produjo después de una remontada épica, pasando de perder 1-0 a ganar 2-1 en los últimos minutos del partido disputado en Atlanta. Este mensaje político ha generado controversia y reacciones inmediatas. El equipo argentino se enfrentará a España en la final del Mundial, que tendrá lugar en Nueva Jersey el domingo. La victoria representa un logro significativo para Argentina, que busca su segundo título mundial consecutivo. El ambiente post-partido estuvo marcado por la euforia y la reivindicación nacional. El acto subraya la persistente disputa territorial sobre las Islas Malvinas.