Para la Copa Mundial, Argentina importó 500 kilogramos de carne de res para sus jugadores y equipo técnico. La carne es un alimento básico en la dieta argentina, especialmente el “asado”, una técnica de barbacoa tradicional. Este envío busca mantener las costumbres alimenticias del equipo durante su participación en el torneo. La práctica de llevar alimentos específicos para los equipos no es nueva, habiéndose realizado también en campeonatos anteriores, incluyendo el Mundial de Norteamérica. El asado argentino se suele acompañar de maíz y otros panes locales. Esta provisión demuestra la importancia que Argentina le da al bienestar y la comodidad de sus representantes en la competición.
