El desempeño de la selección argentina en competiciones futbolísticas despierta emociones complejas en Uruguay. Históricamente, la relación entre ambos países en el ámbito futbolístico ha sido intensa y marcada por una rivalidad centenaria. Sin embargo, el apoyo uruguayo a Argentina no ha sido constante, variando con el tiempo y revelando aspectos de la identidad futbolera uruguaya. Analizar las reacciones uruguayas ante los logros argentinos proporciona contexto sobre la evolución de esta dinámica. El texto sugiere que esta rivalidad, además de deportiva, tiene raíces en la identidad nacional y posibles sentimientos encontrados. Se examina cómo ha cambiado el sentimiento hacia Argentina a lo largo del tiempo y qué implicaciones tiene para el futuro de la relación futbolística. En esencia, el artículo explora la compleja identificación de los uruguayos frente al éxito de su vecino.