El gobierno argentino mantiene bajo secreto militar detalles cruciales del programa de adquisición de aviones F-16. Información sobre los misiles que equiparán a las aeronaves, sus capacidades específicas y los plazos exactos de entrega no han sido revelados. LA NACION visitó el hangar en Córdoba donde se almacenan los aviones, mientras continúan las obras de adaptación en la base aérea de Tandil, que será su destino final. La falta de transparencia genera interrogantes sobre el desarrollo y el impacto de este programa de modernización militar. Estas dudas rodean un proyecto de gran envergadura para las Fuerzas Armadas. El misterio se suma a la incertidumbre sobre la estrategia de defensa del país.