El jefe de Gabinete, Nicolás Posse, dedicó el fin de semana a su familia, manteniendo un perfil bajo y limitando su actividad pública y en redes sociales. Actualmente, se encuentra concentrado en la elaboración de su informe de gestión que deberá presentar ante el Senado. Desde el Gobierno reconocen la persistencia de tensiones y controversias en torno a la figura de Posse, a pesar de los intentos de reducir la atención mediática. No se prevé que Posse sea sometido a una interpelación parlamentaria en el corto plazo. La estrategia actual parece enfocarse en una preparación exhaustiva para responder a posibles cuestionamientos en el ámbito legislativo. La situación refleja un intento de controlar el daño político y estabilizar la imagen del funcionario.