La selección argentina continúa su preparación en Kansas, Estados Unidos, pero bajo un régimen de entrenamiento a puerta cerrada, impidiendo el acceso de la prensa y aficionados. Esta medida ha generado frustración entre quienes esperaban observar los entrenamientos de Lionel Messi y sus compañeros. A pesar de la restricción de acceso, el equipo avanza según lo planeado, concentrado en su estrategia. El objetivo principal es mantener el título de campeón del mundo obtenido el año pasado, después de 36 años de espera. Esta ambición genera una presión adicional sobre los jugadores y el cuerpo técnico. La selección argentina se prepara intensamente para afrontar el desafío de revalidar su campeonato.
