El exsecretario de Desregulación de Argentina, Martín A. Rossi, detalló el plan implementado para suprimir más de 8.000 normas en el país. La iniciativa, explicada en declaraciones recientes, buscaba simplificar el marco regulatorio y fomentar la actividad económica. Rossi describió el proceso de revisión y eliminación de regulaciones consideradas obsoletas o innecesarias. Se priorizó la identificación de normas que generaban trabas burocráticas y costos excesivos para empresas y ciudadanos. La medida forma parte de una política de desregulación más amplia impulsada por el gobierno argentino. El objetivo final es mejorar la competitividad y facilitar la inversión en el país.