El ministro de Economía, Luis Caputo, logró alcanzar la mitad del objetivo de superávit primario comprometido con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en mayo. Este resultado se obtuvo mediante una combinación de factores, incluyendo el pago del Impuesto a las Ganancias de las empresas. Además, se implementaron medidas específicas para proteger el resultado fiscal general. El ajuste se realizó a través de una "motosierra selectiva" de gastos en diversas partidas presupuestarias. La estrategia de Caputo busca demostrar cumplimiento de las metas fiscales acordadas con el organismo internacional. El superávit primario es un indicador clave para la estabilidad económica y la renegociación de la deuda externa. Se espera que estas medidas continúen en los próximos meses para consolidar los avances.