El gobierno argentino finalizó el proceso de privatización de la Vía Navegable Troncal, una arteria vital para el comercio fluvial del país. La decisión busca atraer inversión privada para modernizar y optimizar la infraestructura del transporte fluvial. El contrato de cesión se formalizará en un plazo de 30 días, según confirmaciones del Ministerio de Economía. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia de desregulación y apertura económica impulsada por la administración actual. Se espera que la privatización impulse la eficiencia y reduzca los costos logísticos en el transporte de granos y otros productos clave para la economía nacional. Los detalles específicos del acuerdo, incluyendo el operador o consorcio adjudicatario, aún no han sido revelados. La operación ha generado debate entre sectores que cuestionan el control privado de una infraestructura estratégica.