El ayuntamiento de Bø, en Vesterålen, aprobó este jueves la armonización del impuesto sobre el patrimonio con el resto de Noruega. Esta decisión pone fin a una situación que había convertido a la localidad en un atractivo fiscal, conocido coloquialmente como un "paraíso fiscal". La medida implica que los residentes de Bø pagarán impuestos sobre su patrimonio de manera similar a otros noruegos. Anteriormente, Bø tenía una tasa impositiva más baja, lo que atraía a individuos de alto patrimonio. La armonización busca una mayor equidad fiscal y eliminar las ventajas competitivas locales. Se espera que la decisión tenga implicaciones económicas para la comunidad, aunque aún no se han detallado. El consejo municipal argumentó que la medida es necesaria para garantizar la sostenibilidad financiera a largo plazo.
