Investigaciones arqueológicas en Teotihuacán y entre los mayas están desafiando la teoría tradicional de que el crecimiento de la población conduce inevitablemente al surgimiento de gobiernos autoritarios. El arqueólogo Gary Feinman argumenta que el estudio de estas civilizaciones precolombinas revela una historia más compleja. Los datos sugieren que, en lugar de una correlación directa, existieron diversos factores que influyeron en la estructura política. Teotihuacán y los mayas ofrecen ejemplos de sociedades de gran escala que desarrollaron mecanismos para evitar la concentración de poder absoluto. Feinman señala que la evidencia muestra que el crecimiento demográfico puede coexistir con otras formas de organización social y política. Estos hallazgos replantean nuestra comprensión de la evolución política en sociedades antiguas y modernas.