El jefe de la DEA (Administración de Control de Drogas de EE. UU.) ha declarado que el fallecimiento de "El Niño Guerrero" representa un duro golpe para la organización criminal Tren de Aragua. La muerte del líder debilita la capacidad del grupo para traficar drogas y expandir su influencia. Según el funcionario estadounidense, la presión sostenida sobre estas organizaciones es crucial para reducir la violencia y proteger la seguridad de las comunidades. El Tren de Aragua es conocido por su participación en actividades delictivas transnacionales, incluyendo el narcotráfico y la extorsión. La DEA continúa trabajando con las autoridades locales para desmantelar las estructuras criminales restantes. Este evento se considera un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado en la región.