Apple ha admitido la existencia de un fallo de seguridad a nivel de hardware en varios de sus dispositivos iPhone antiguos. Debido a que el problema reside en los componentes físicos, la compañía no puede solucionar el problema mediante actualizaciones de software tradicionales. Esta vulnerabilidad deja a los usuarios de modelos obsoletos expuestos a posibles riesgos de seguridad. La empresa ha emitido una lista de recomendaciones para aquellos que posean estos dispositivos afectados. Se aconceja a los usuarios extremar precauciones al utilizar estos modelos específicos. El problema subraya la persistencia de fallos estructurales en el hardware de generaciones pasadas. Apple no ha proporcionado una solución definitiva ya que la reparación física es inviable.
