Un ataque cibernético afectó a una planta de fabricación perteneciente al conglomerado indio Tata, proveedor de Apple y Tesla. El ataque, un ransomware, resultó en la posible filtración de más de 630 GB de datos sensibles. La información comprometida involucra tanto a Apple como a Tesla, según reportes. Los datos robados están circulando en la dark web, generando preocupación por la seguridad de la información. Tata ha confirmado el incidente y está investigando el alcance total de la brecha. Se desconoce por ahora el impacto específico en las operaciones de Apple y Tesla, pero la filtración representa un riesgo potencial para ambas compañías. Expertos en ciberseguridad están monitoreando la situación y analizando los datos expuestos.