Apple generó preocupación en Wall Street al advertir sobre un impacto “significativo” debido a las crecientes restricciones en el suministro de sus productos más populares. La compañía anticipa dificultades en la producción de Mac, iPhone y iPad. Esta advertencia refleja los desafíos actuales en la cadena de suministro global, afectando la capacidad de Apple para satisfacer la demanda. La escasez podría prolongarse, influyendo en los resultados financieros de la empresa. Este aviso impactó negativamente en las acciones de Apple, generando incertidumbre entre los inversores. La compañía no especificó la duración exacta de estos problemas, pero sí su potencial magnitud.