Organizaciones civiles en Corea del Sur han reavivado la controversia sobre las comisiones del 30% que Google y Apple cobran a los desarrolladores de aplicaciones. A pesar de permitir pagos externos a sus propias plataformas, las empresas siguen aplicando tarifas elevadas que se asemejan a las de sus sistemas de pago integrados. Los críticos argumentan que estas prácticas limitan la competencia y perjudican a los consumidores. Las organizaciones exigen una normalización de las comisiones y mayor transparencia en las políticas de las tiendas de aplicaciones. Este debate se produce en un contexto de creciente escrutinio global sobre el poder de mercado de las grandes tecnológicas. Se espera que las autoridades regulatorias investiguen las prácticas de Google y Apple en este ámbito. La situación podría derivar en cambios significativos en el ecosistema de aplicaciones móviles.
