Una gremial de conductores de aplicaciones móviles presentó sus reclamos ante el Parlamento uruguayo. El colectivo demanda que Uber establezca una gerencia física en el país para facilitar la comunicación y resolución de conflictos. Asimismo, critican el actual sistema de sanciones, al cual consideran injusto y carente de transparencia. Los conductores enfatizaron que esta actividad ha dejado de ser un ingreso complementario o temporal. Ahora, sostienen que el servicio se ha convertido en un trabajo de tiempo completo para muchos. El objetivo de la movilización es lograr un marco regulatorio que proteja los derechos laborales de los prestadores. Buscan que la empresa asuma una mayor responsabilidad administrativa dentro del territorio nacional.
