La Universidad Nacional Australiana (ANU) se ha disculpado formalmente con la académica Liz Allen tras sus acusaciones de comportamiento inapropiado por parte de altos dirigentes de la institución, incluyendo a la entonces Canciller, Julie Bishop. Allen había denunciado presuntos actos de acoso. La disculpa de la ANU se produce después de una revisión interna de las quejas presentadas por la académica. Aunque los detalles específicos de la revisión no se han publicado, la universidad reconoce que no se manejó adecuadamente la situación. La ANU expresó su "profundo pesar" por el impacto causado a Allen. Este incidente plantea interrogantes sobre la cultura de liderazgo y los mecanismos de denuncia dentro de la universidad. La universidad ha prometido implementar cambios para prevenir futuras situaciones similares.