Antyllus, un destacado y novedoso cirujano de la Antigua Grecia, ejerció en Roma alrededor del año 150 d.C. A pesar de su formación en las tradiciones médicas griegas previas, Antyllus se distanció de las prácticas conservadoras de figuras como Hipócrates y Galeno. Introdujo procedimientos quirúrgicos prácticos, particularmente en el tratamiento de afecciones vasculares, que influyeron profundamente en la medicina durante siglos. Sus técnicas representaron un avance significativo en la cirugía de su época. La influencia de Antyllus se extendió hasta el siglo XIX, demostrando la duradera relevancia de sus innovaciones. Su legado reside en la aplicación práctica y el enfoque innovador que aportó a la cirugía antigua.